Tras el desastroso partido de España, en el que ha sido incapaz de marcar un gol a la todopoderosa Estados Unidos, déjenme extraer la siguiente conclusión: qué fácil era jugar al fútbol cuando la resistencia era infinita.
Ya casi no recordaba a Xavi regateando esfuerzos y ahorrando energías. Hacía mucho tiempo que no lo veía así. En toda una temporada no había bajado el ritmo ni una sola vez. Superfutbolista. Hasta hoy. Hoy le ha costado desde el principio. Los efectos de la “magnífica” preparación física del Barcelona se han terminado antes de poder disputar la final.
Xavi es un muy buen jugador cuando se asocia con tipos de su misma especie. Gente como Iniesta, Silva, Cesc. Ellos también entienden el fútbol de una manera relativamente simple: recibes, tocas, te ofreces. Gracias al talento innato de estos futbolistas, los dos primeros pasos salen naturalmente.
Sin embargo ofrecerse constantemente durante 90 minutos requiere algo más. Puedes hacerlo un partido, dos, tres… pero no cincuenta. O eso creíamos hasta este año en el que el Barça ha aguantado todo sin bajarse del avión a reacción. Será la papilla, aquella del Sánchez Pizjuán que habrá traido Dani Alves consigo. Yo también quiero.
Esta noche Xavi me ha parecido el que siempre fue; un toque casi siempre brillante pero falto de fuerza para dominar partidos. No es sencillo abarcar 80 metros como hizo en el Bernabéu, con ocho meses y tres competiciones a cuestas.





Comentarios
Comments en “Xavi, cansado por primera vez en un año”