Avanza la temporada y entra tímidamente el otoño de verdad, el del frío y la lluvia. Pero el Madrid, como dice Relaño, no se ha movido ni un milímetro. Es más, a veces da la sensación de que en pretemporada jugaban mejor. Han involucionado. Pero, ¿qué le pasa a la Galaxia?
1. Planificación: Invertir 250 millones en jugadores no asegura el éxito si no existe un plan. Es inconcebible que este equipo solo tenga un jugador de banda: Ronaldo. El equipo puede sostenerse con falsos interiores cuando el portugués está en el campo, pero su lesión desmorona cualquier intento táctico que tenga pies y cabeza. Además, se ha confiado en Marcelo y Drenthe para el lateral zurdo. Un conjunto que quiere aspirar a ganar la Copa de Europa no puede tener un defensor con tan poco nivel competitivo.
2. Táctica: La falta de planificación, resuelta en una plantilla larga pero caótica, complica el dibujo táctico. Sin Ronaldo, todas las combinaciones fiables están formadas por tres ó cuatro futbolistas que viven en el área o en la mediapunta. Ninguno en los costados. Y con el embudo que provocan es imposible un juego fluido y efectivo ante escuadras de élite.
3. Pellegrini: Una contratación inconcebible. El Real Madrid no puede firmar al entrenador del Villarreal como líder de un mega-proyecto de 250 millones de euros. ¿Se imaginan en una gran multinacional poniendo al frente a un ejecutivo que no ha ocupado un puesto de primer nivel? El entrenador es clave en cualquier club. Era necesario haber fichado a un técnico acostumbrado a la presión, a la lucha por los títulos y que ya se hubiera enfrentado a la impaciencia de una afición que exige resultados desde el primer día. Por otra parte, si la intención es realizar en un año lo que no se ha hecho en 3, ¿era Pellegrini el tipo de entrenador más conveniente para conseguirlo?
4. Benzema: Ya hemos escrito sobre el francés y su indolencia. Pocas veces recuerdo un fichaje estrella que provocara tan pronto un alto rechazo común. Ni siquiera Anelka. Y no se crean aquello de que incluso Zidane fue cuestionado. Zidane era el mejor en el campo, pero trastocaba el esquema simétrico que había llevado a Del Bosque a ganar su primera liga. Benzema, por su parte, ofrece una versión cada vez más apática. Un chico de veintiún años que debería salir a comerse el partido pero que salta al césped desidioso y abandonado a un futuro pesimista.
5. Kaká: Si alguien no conociera al ex-milanista, pensaría que es un jugador comprometido pero exento de singularidad. Un futbolista de 15 millones de euros. Aún no hay jugado un buen partido: contra el Espanyol hizo una gran jugada que no justifica las docenas de balones perdidos hasta ese instante; contra el Tenerife marcó un golazo cuando el marcador ya reflejaba una clara ventaja para el Madrid. Puede que tarde en alcanzar un estado físico óptimo. Quizá sea el esquema de Pellegrini, en el que no se siente cómodo. Pero con Cristiano lesionado y Benzema desaparecido, si Kaká no arranca el ataque del Madrid se convierte en una lanza de plástico.





Comentarios
Comments en “Los cinco pecados del Real Madrid”