Atrás quedó el joven Florentino, que sin canas -seguramente ayudado por Just for Men-, se subió al trono presidencial en el 2000. Cuando dijo aquello de que vendría Figo y si no, las cuotas de los socios gratis.
Ahora machadas las justas, aunque también las hay. No confundir con las bravuconadas de Calderón y sus Tres Gracias, Kaká, Cesc y Robben; la diferencia entre él y el Sr. ACS es que el primero fanfarroneaba (a.k.a mentir) y el segundo las suelta con dos cojones. Porque lo consigue. Para chulo mi pirulo.
Ayer Florentino se daba el paseíllo por PRISA y Unidad Editorial. Supongo que se siente como quien visita el almacén de su empresa: “Vamos a ver, muy bien, bonita sala, buen artículo, así me gusta, meta usted más veces la palabra ‘friki’ en esa columna sobre Onieva”.
Las entrevistas fueron plácidas para el presidente in facto y vergonzosas para los oyentes (aquellos con dos dedos de frente, que no son tantos). Fue arrancar El Larguero y súper Floren liarse la manta a la cabeza y subirse al burro para no bajarse en toda la noche. Sin duda debió pensar aquello de que una mentira se convierte en verdad si la repites cien veces.
La mejor de todas: “Yo me fui porque pensaba que dejaba al club en una situación de estabilidad para el resto de los tiempos”. Pero oiga, ¿estabilidad? ¡que abandonó el club en medio de la mayor crisis de su historia! La mayor hasta que llegó Nanín, se entiende.
La segunda: “El modelo económico deportivo está claro. Pero en los dos últimos años se han fichado jugadores que no son rentables¨. Traducción: se han fichado futbolistas malos y, encima, feos. Debe ser que Samuel, Gravesen, Woodgate, Pablo García, Diogo o Baptista eran máquinas de atraer a chinos. Y ojo, guapos. Y nosotros llamándoles paquetes; ¡cuánto tenemos que aprender de los asiáticos!
El momento gracioso llegó con el rifi-rafe entre Alcalá y el Ser Superior. Alcalá (inciso: que es un pesado) se empeñó en recordar el eslogan que acompañó al vídeo de la candidatura. Algo así como: “El Mundo nos espera”. Al Ser Superior, que para ser sinceros ni pincha ni corta en este tipo de presentaciones, le salió la vena del never, never, never y oiga, como si le hubieran enseñado la imagen con la dichosa frase.
Total, que resulta difícil saber a qué atenerse con este hombre. Uno esperaba que hubiera aprendido de sus errores, que fueron muchos, muchísimos. Pero ayer, mientras oía su entrevista, cerraba los ojos y parecía back to the future, con Marty McFly volviendo a 2004, por ejemplo.
Si, como acertadamente cree el Sr. Pérez, el Real Madrid es una empresa, y la empresa es una ciencia, el resultado de aplicar la misma estrategia será exactamente el mismo. Y me temo que es lo que ocurrirá. Así que prepárense para disfrutar y subir a toda velocidad. Eso sí, la caída será dura. Y otra más quizá ya sea demasiado.
Esta imagen nunca dejará de hacerme gracia






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