España nos regaló muy buenos minutos contra Argentina al principio de la primera parte y al final de la segunda. Entre medias, fue un partido parejo contra una Argentina que ha vagado errante en la fase de clasificación. No niego el nivel de jugadores como Messi, Tévez o Mascherano, pero Maradona no ha encontrado la forma de conectarlos y hacer que funcionen.
Y con todo, España se asomó al precipicio en varios momentos puntuales. Ya lo ha advertido Capello: España no tiene una defensa fuerte. Y, en parte, es verdad. España, hoy por hoy, es un gran equipo que disputaría el título de Liga a cualquier conjunto en cualquier país de Europa. Pero el Mundial es diferente.
La sensación que tengo desde hace mucho tiempo, incluso con una Eurocopa de por medio, es que a España le falta músculo para dominar cualquier clase de partido. Cuesta decirlo después de doblegar a una Argentina que se presentó en el Calderón a combatir más que a jugar, pero la lucha se disputaba en terreno amigo y así es más sencillo ganar.
El problema es que un gol te echa de la competición; la consecución del título debe venir desde la defensa. Por favor, no lo entiendan como un canto al catenaccio, sino a la máxima de que el mejor ataque comienza con una buena retaguardia.
El pasado sábado, Higuaín o Di María -por citar dos ejemplos- tuvieron en sus botas goles que, como mínimo, hubieran complicado muchísimo la victoria. En general, la selección española fue superior a los puntos, pero concedimos varias ocasiones clarísimas que podrían habernos noqueado por K.O.
No es casualidad que desde que los futbolistas se han convertido en atletas de élite, los campeones del mundo han sido selecciones fortísimas. Repasemos la lista y algunos de sus jugadores:
1974 - Alemania: Beckenbauer, Breitner, Hoeness, Muller.
1978 - Argentina: Pasarella, Kempes (aunque con Menotti de entrenador)
1982 - Italia: Gentille, Tardelli, Rossi
1986 - Argentina: Ruggeri, Burruchaga… y Maradona en su máximo apogeo
1990 - Alemania: Brehme, Matthaus, Klinsmann, Völler
1994 - Brasil: Romario y Bebeto… pero también Mauro Silva, Dunga, Aldair, Branco, Mazinho
1998 - Francia: Zidane, pero también Petit, Deschamps, Thuram, Desailly
2002 - Brasil: Rivaldo, Ronaldo y Ronaldinho estaban comandados por un centro del campo formado por Kleberson, Edmilson y Gilberto Silva (además de laterales fortísimos como Roberto Carlos, Cafú, Lucio de central)
2006 - Italia: Posiblemente el equipo más fuerte de todos: Buffon, Cannavaro, Materazzi, Gattuso, Luca Toni, Camoranesi, Perrotta
La historia demuestra que las selecciones que se han alzado con el triunfo final conjugaban, por lo general, una alta dosis de fuerza y orden, con uno o dos futbolistas de talento puro.
España necesita encontrar el equilibrio entre el toque y el físico. Seguramente la presencia de Xabi Alonso como titular contra Argentina sea una pista de lo que espera Del Bosque en el Mundial. También la alineación de un solo delantero, para compensar la falta de músculo acumulando más efectivos en el centro del campo.





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