
En los múltiples análisis de los que resulta objeto la apisonadora azulgrana, rara vez se suele subrayar el influjo determinante que los laterales titulares ejercen sobre su juego. Y es que, con los estiletes de ataque ejerciendo de distinguidos artistas, pocos reparan en dos defensas que trabajan con precisión suiza y disciplina marcial para que los cracks hagan de cada lance del partido una obra maestra.
Sin duda, en opinión del que escribe estas líneas, Alves y Abidal constituyen un engranaje fundamental en el conjunto de Guardiola y su incomparecencia en el Olímpico puede condicionar el sesgo del choque.
Ofensivamente, el Barcelona alinea dos extremos, Messi y Henry, que encaran a pierna cambiada, algo que se traduce en la mayor parte de las ocasiones en incursiones en diagonal hacia el interior del área. El primero acometiendo numerosos driblings y el segundo, en busca de una posición de tiro franca o un pase profundo.
Desde luego, el éxito de ambos depende en gran medida de su talento, pero también de las subidas de Alves y Abidal, que doblan al argentino y al francés por fuera, arrastrando cada uno al lateral contrario respectivo, y los colocan en una cara a cara con el central. Es decir, allanan el camino a los extremos para que la calidad de estos aflore en el uno contra uno.
Así, con dos alas de urgencia que atesoran menos aptitudes para el despliegue atacante, el equipo culé verá cómo sus opciones ofensivas se reducen, al padecer Messi y Henry marcajes dobles casi con toda seguridad.
En el plano defensivo, el hándicap de jugar sin los carrileros habituales radica en que los interiores del Manchester -sean los que fueren, pues Ferguson cuenta con numerosas alternativas- gozarán de mayores facilidades en el regate y el desborde. En este sentido, el entrenador escocés puede situar a Cristiano Ronaldo en alguna de las dos bandas -presumiblemente en la de Sylvinho, si el brasileño es finalmente de la partida- para aprovechar la inactividad o la falta de adaptación de los zagueros blaugranas.





Comentarios
Comments en “¿Será la baja de los laterales el talón de Aquiles del Barça?”